Denunciar crímenes de guerra no es un delito, es un deber moral

Denunciar crímenes de guerra no es un delito, es un deber moral
23 horas en su celda de 6 m2, desnudo e incomunicado y con una hora de ejercicio. ¿Eso es lo que se merece alguien que ha denunciado crímenes de guerra? Lo que si es un crimen es entregar en nobel de la paz a quien lo retiene por ello. Pincha en la foto y firma la petición en la página a la que te redirige. Después mira el vídeo y dime quien es el criminal: http://www.youtube.com/watch?v=7qpVnn2pz4w

martes, 22 de febrero de 2011

Si tu maldad me interesa, sonrío y me callo.

Ante este título ¿que podríamos decir de la persona que lo ha escrito? Lo primero que se me viene a la cabeza es conveniencia y maldad. En mi opinión, dejaría mucho que desear un personaje de esta calaña.
¿Que pasaría entonces si esta persona es un personaje público, con notoria influencia política y que se supone debería dar ejemplo? Pues esta es la triste realidad que nos toca vivir. Y no digo que la frase haya sido pronunciada, pero seguro que si pensada más de una vez por cada uno de los tres personajes que voy a nombrar a continuación.


El tiempo pasa y las noticias se olvidan, pero gracias a las hemerotecas y a la fotografía podemos rescatarlas completamente, y aunque en la televisión no nos lo recuerden, sabemos que las cosas ocurrieron. Es el caso de las promesas electorales que va haciendo cada partido, las cuales si las escribiésemos y estuviésemos atentos podríamos ir tachando a medida que pasa la legislatura, con lo que acabaríamos con una libreta llena de borrones. Pero este no es el tema.
Las noticias a las que me refiero son las ya olvidadas visitas de Aznar, Zapatero y Juan Carlos I, tres de nuestros más destacados ¿representantes? a Libia. 


En el año 2003 le toco el turno al primero de ellos. No faltaron elogios por parte de nuestro expresidente al líder libio, al que presentó como un mandatario (se le olvidó lo de dictador) comprometido contra el terrorismo y un ejemplo a seguir en cuanto a reformas económicas. Elogió también el camino que estaba siguiendo y se mostró esperanzado en cuanto al levantamiento del bloqueo al que estaba sometido por parte de Estados Unidos. Recibió además de regalo por parte del coronel Gadafi caballo de raza árabe, llamado “El Rayo del Líder”.


La siguiente visita de nuestros honrados mandatarios a Libia fue la llevada a cabo por parte de Juan Carlos I. Al cálido recibimiento entre risas y abrazos le siguió la visita a las ruinas de la antigua residencia del presidente libio destrozada por las bombas que la administración Reegan mandó un día hace ya 25 años, para firmar después en el libro de visitas: "Con un saludo afectuoso y muy contento de estar por primera vez en Libia". Tras esto, celebraron su primera reunión en la que se trataron temas como la consolidación de España en las inversiones en marcha en el país y ampliar la presencia empresarial en el mercado libio más allá del sector energético.
Hace unos días pudimos escuchar un mensaje del rey en el que decía que el pueblo estaba en su derecho de rebelarse. ¿Rebelarse contra quien?¿Contra tu antiguo compañero de risas? Que puñalada trapera Juancar.... 


Finalmente, para cerrar el ciclo de maravillosas visitas a este país tenemos al actual presidente ¿socialista? Jose Luis Rodríguez Zapatero, el cual lo visitó el año pasado.El presidente del Gobierno español, que fue acompañado por el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y aprovechó para abordar con las
autoridades libias asuntos de interés bilateral, incluidas las relaciones económicas y comerciales.



Tras este desfile de mandatarios en el país libio surgen las preguntas: ¿Que pintan los mandatarios de países que tanto defienden las "democracias" y la libertad saludando y charlando de tan buena guisa con un dictador?¿Porque todos sabemos que según la televisión que Hugo Chavez y Fidel Castro son unos dictadores, unos malos malísimos que tienen a su pueblo en la miseria, y no sabíamos nada de este vecino nuestro que es tan odiado que tiene una revolución contra él? ¿Porque hasta hace poco nadie le llamaba dictador? Y estas preguntas se puede ampliar ¿Porque no sabíamos que en Túnez y Egipto, destinos turísticos y vecinos mediterráneos pasaba lo mismo? 

Yo, sinceramente, de tan poco que sabía sobre estos países pensaba hasta hace poco que estaban mucho más alejados (a excepción de Egipto). Yo no sabía que había una dictadura en Egipto, ni en Túnez, ni en Libia, ni en Bahrein... 

Esta es la información que nos dan nuestros medios de comunicación. Cuando interesa, todos a ello. Cuando no interesa, la cosa no ocurrió. 

Y ver ahora a nuestros demócratas, no solo españoles (hay fotos también de Sarkozy, Berlusconi, Blair, Obama...) charlando con dictadores y haciendo negocios es algo que no tiene precio, como tampoco sus declaraciones actuales en las que cambian de cara de risa a cara de preocupación. Estas declaraciones sobran por hipócritas y las únicas que se deberían dignar a hacer son aquellas en las que pidieran perdón, pero claro está, esto no va a suceder. 

Por hoy dejo de escribir, porque creo que hay suficiente material para reflexionar sobre el título de la entrada. 

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